ODA A LA VIDA DEL RETIRADO

Tú que ya estás retirado
de la guerra de estos poblados
¡qué cansada vida!
la de dar de comer a los patos,
la del que sigue a los jóvenes en los parques
para dar lecciones
sobre la vida y cómo ligar.

Tú que ya eres pensionista,
-en el mejor de los casos-
artista del meneo del bastón,
tienes infinitos empleos,
contratos basura sin retribución,
cuidas de los nietos, pero solo un rato,
vigilas la obra, señalas
el momento del cemento hecho.
¡Qué cansada vida la tuya!
Que tienes descuentos para dar y contar
en cualquier ocio que te propongas
y si algún joven se entromete en tu camino,
le pegas un chillido y apelas al respeto
-¡qué falta de educación!

Tú que vacías las salas de espera
del médico, evitando las urgencias,
tú que nunca encuentras reservado
en las discotecas de los transportes públicos,
por lo menos ayuda al joven
en su lucha por un futuro
tan duro y tan indigno como el tuyo,
aunque solo sea un poco.

Pues nadie quiere retirarse,
pero en la guerra también se descansa.

Manu Fdez-Galiano

Manu Fernández-Galiano