lunes, 30 de diciembre de 2013

DÍAS GRISES

-¿Lo ve? Todo a mi alrededor es en blanco y negro. Aquel mueble del fondo, por ejemplo –dijo señalando a una estantería del Ikea de la habitación-, también esta mesa, el reloj de la pared –que indicaba las cinco y media- y ese calendario –apuntando con su dedo índice esta vez hacia la pared de su derecha- que, por cierto, está anticuado.
-1942 fue un buen año.
- No lo dudo, pero estamos en 2013, casi 2014… Lo que es la vida. En fin, cómo pasa el tiempo.
-Es hora de empezar.
Bajó por la calle Atocha, protegido contra el frío con su largo abrigo blanco. Vestía con un traje negro, zapatos del mismo color y un sombrero gris. Caminó deprisa, aunque no se dirigía a ninguna parte. En la comisura de sus labios se apoyaba un cigarro humeante. Le dio una calada y lo cogió. Soltó el humo y decidió hacer una llamada a su novia. No duró más de un minuto. Decidió que lo mejor sería contarle una verdad a medias, que llegaría tarde a casa y no le esperara para cenar.
Salió de la cabina de teléfono. Volvió a encenderse un cigarrillo. Se apretó el abrigo y siguió caminando hacia ningún lado. El frío viento le quitó las ganas de seguir caminando hacia no sabía dónde, sus extremidades sufrían. Decidió entrar en el primer bar que se cruzara por su camino, después de dar una larga calada, el viento consumía los cigarros muy rápidamente.
Apagó el cigarro que se acababa de encender y entró en el bar, su inconsciente lo había traído al bar donde solía ir. Se sentó en la barra y pidió un Gin-tonic. No estaba permitido fumar. No se quitó el sombrero ni el abrigo. Agarró un periódico del día y comenzó a leerlo mientras se decía a sí mismo que tenía que acabar con esto.
-Un día duro en el trabajo ¿eh? Aquí tiene, –le dijo el camarero y le sirvió la bebida-.
-Uno ya no ve nada más que días grises, –respondió, y el camarero le miró extrañado y con cara de amigo a su vez-.
Dio un largo trago. No leyó nada que le resultara interesante o diferente. Todo eran malas noticias en aquel periódico bicolor. Terminó su copa, pagó lo que debía y se marchó. Mientras salía, inspeccionaba su bolsillo cerciorándose de que no se había dejado nada. Faltaba el paquete de cigarrillos. No recordaba haberlo sacado. Lamentó el despiste, se subió el cuello del abrigo blanco y volvió a por el paquete. Cuando lo tuvo delante, lo miró pensativo unos segundos, esperando quizás a que pasara algo, pero no pasó nada. Lo recogió y salió del bar.
Se encendió el enésimo cigarro y se lo colocó en la boca. Metió las manos en los bolsillos para evitar el frío y comenzó a caminar. Pensando en qué más podía intentar, se dio cuenta de que había llegado a una calle oscura, iluminada por una sola farola. Siguió andando, no creía en los asaltantes repentinos de las calles lúgubres. Pero un ruido le sacó de su ensimismamiento. Le pareció un grito de una pelea, la mujer le reprochaba al marido algo que no alcanzaba a entender muy bien y el hombre rompía lo que parecía una vajilla por su estruendo. La basura que se había acumulado en el suelo de los días anteriores por una huelga de basureros le hizo tropezar. Miró hacia el suelo y creyó distinguir un papel azulado. Pensó que aquello era una señal, no podía ser otra cosa, todo aquello que había visto hasta ese momento era blanco y negro, sin colores, sin vida, como si no tuviera distinción con lo demás, como si viviera en una película o una escena que por su dureza pasaba a ser de dos colores.

En ese momento, se acordó de la primera vez que la vio a ella, vestida de azul, en el bar que frecuentaba, exclamando para sí mismo “de todos los bares en todos los pueblos en todo el mundo, ella entra en el mío”.
-Usted sabe por qué estoy aquí.
-Dígame.
-Estoy aquí porque lo he probado todo. He decidido venir aquí porque ya no sé qué más hacer.
-Tengo que hacerle una pregunta, antes de nada, ¿está dispuesto a hacer lo que sea, aunque ello implique ver o hacer cosas que quizás sean duras para usted?
El paciente titubeó un momento, entonces apagó el cigarrillo que tenía entre sus dedos. Miró la ceniza, pensativo. Alzó la vista –miró el reloj, que seguía marcando las cinco y media- y dijo:
-Si estoy aquí es porque mi realidad ya es bastante dura. Usted no sabe lo que es vivir sin color. Haría lo que fuera por volver a sentir los colores –pasó por su cabeza un recuerdo en ese instante, “los alemanes iban de gris y tú ibas vestida de azul”-. Creo que la causa de ello es este vicio insano que me persigue a cualquier parte, como si fuera una condena de mi libertad. Y mi mente trata de advertirme con sus propios mecanismos. Ya son muchos años grises. Usted sabe quién soy, por qué si no tendría un calendario de 1942. Su anuncio fue una señal para mí. Espero que consiga ayudarme.
-Bien. Venga conmigo, por favor.
Entraron en una sala contigua, iluminada con luz tenue, y el anunciante, señalando a una cama que había en un rincón, explicó:
-Túmbese, por favor. Cierre los ojos y escuche atentamente lo que le voy a ir diciendo. Parecerá un sueño, pero a la vez será real. Trate de relajarse.
El anunciante se acercó a la mini-cadena y comenzó a sonar un piano. El paciente reconoció la melodía. Era la que Sam tocó en el bar para ella.
-¿La recuerda? Si ella pudo soportarla usted también puede.
Las notas llegaban a sus oídos y empezaba a vislumbrar en su mente imágenes de su propia vida, de los momentos más importantes, -las luces de los recuerdos le cegaban-, de su sonrisa roja en aquel bar al verla por primera vez, del color azul, del primer beso, su piel rosada, de la última oscura, nocturna, triste y dura despedida –“siempre nos quedará París”- y… del primer cigarro.

Abrió los ojos. Y descubrió la causa de su sufrimiento. Supo qué tenía que hacer.

Manuel Fdez-Galiano Amorós

POESÍA

El verdadero acto de rebeldía
                                  mi poesía.
Escrito con el tacto del alma mía
                           mi poesía.
Observo los muros de mi autoestima
                           mi poemísima.
Escucho los silencios de mi misiva
                           mi poemía.
Poesía deprisa, mi poesía
                           del día a día.


Manuel Fdez-Galiano Amorós

ARDERTE

Te quiero,
como quien quiere el fuego de una chimenea
                                                                   y queda hipnotizado;
como quien siente su calor vital
                                               y si se aleja muere de frío.


Manuel Fdez-Galiano Amorós

ELLASTALGIA

No sé por qué lo llaman nostalgia, 
si soy yo quien recuerda. 
Quizás sea cuestión de álgebra:
yostalgia, tustalgia, 
nostalgia.

Manuel Fdez-Galiano Amorós

SOLDADO Y POETA

En la batalla del día a día,
en el cara a cara
(cruz a cruz llevara) 
contra Hipocresía,
me bato en duelo
(escupo contra el suelo),
lucho por lo mío,
por los míos, 
por hastío.
Elijo el mejor arma:
la Educación alarma.
Alma, arma, karma. 

Contra su negocio inerte,
que es la muerte.


Manuel Fernández-Galiano Amorós

domingo, 29 de diciembre de 2013

LANGOSTINOS

La naturaleza es sabia y nos enseña.

Lo que merece la pena cuesta
o es duro de pelar.


Manuel Fdez-Galiano Amorós

CELAYA

Poesía sin armas,
poesía sin valor,
Ya lo decía Nicanor,
antipoesía
en forma de periódico.

Bienvenido al día a día,
amor y muerte,
ricos y pobres,

solo me queda el instinto animal.


Manuel Fernández-Galiano Amorós

viernes, 13 de diciembre de 2013

SOMOS

Somos
ese reloj que va perdiendo los minutos,
que sigue dando la hora.

Las agujas del tiempo que no escuchan.
La música y la lira que se sienten
que se viven,
cuando el tiempo para
en la relojería.



Manuel Fdez-Galiano Amorós

miércoles, 27 de noviembre de 2013

CORAZÓN

La sinrazón de mis palabras,
la razón de mis poemas.


Manuel Fernández-Galiano Amorós

miércoles, 20 de noviembre de 2013

ESCUCHAR

Mi madre me decía
"que a buen entendedor
pocas palabras bastan".

Como oír un ritmo
y saber que acaba.
Escuchar a medias
e inventar las sílabas.
Escribir palabras;
leer poemas entre líneas.
Escuchar tus labios
que nunca callan,
que me hablan y me cuentan
lo que quiero inventar.
Mi boca mira tus pupilas;
articulo letras.

Te entiendo,
a mí también me pasa.


Manuel Fernández-Galiano

viernes, 15 de noviembre de 2013

OPORTUNIDADES


¡Tiempo!


                 ...trenes...

                                   


...trenes...




¡Ya!

El agobio invisible tiene cabida.

Manuel Fernández-Galiano

jueves, 14 de noviembre de 2013

FRÍO

Tarde y tiritando pero a tiempo.
Ha vuelto para siempre
en este invierno blanco.
Ha vuelto y no ha avisado su llegada.
Mi tez palpita y grita, exhala
y suelta el vaho caliente por su cueva;
huyendo de las pruebas.
Ha vuelto y se ha visto envuelto en tinta.
Jugando con natura 
a ver si se marchita.
Ha vuelto a cometer
el crimen imperfecto
que todo humano ignora:
adorna hipocresía los cuerpos de ciudad.


Manuel Fernández-Galiano Amorós

lunes, 11 de noviembre de 2013

ENAMORTALIZARTE

He hecho inmortal a una persona.
Lo  he hecho y no soy nadie.
Ni me creo dios, ni cura;
solamente en el amor,
en escribirte a oscuras
mirando en una imagen
tu grata sonrisa.
Eres inmortal y persona,
eres mi musa, mi rosa blanca,
que despierto todos los días.


Manuel Fdez-Galiano 

sábado, 7 de septiembre de 2013

MI QUERIDA CAPITAL - MADRID 2013

¡Oh capital, mi capital!
El aire cargado y maloliente del metro.
El autobús sucio, incómodos asientos.
Personas que no están aseadas.
Ver a un sin hogar entre cartones
en la puerta de una sucursal.
Mendigos pidiendo dinero,
unos para comida otros para droga.
Tiendas repletas de gente arrogante
que desordena, grita y molesta.

¡Oh capital, mi capital!
Calles sucias. Basuras vacías.
Carreteras llenas de taxis
que frenan, recogen personas
sin importarles el coche de detrás;
probablemente lleno de jóvenes
con la música a todo trapo,
dispuestos a pasar la noche en vela,
no mirando las estrellas,
casi no se ve la luna,
bebiendo y vertiendo basura,
orinando en las calles.

¡Oh Madrid, mi soneto preferido!
Me encanta pasear por ti,
sobre todo por la noche,
posees un gran encanto,
un gran alumbrado.
Espero ganar los Juegos Olímpicos,
juegos o limpios, juegos del hambre.
Date un paseo por la capital,
compruébalo por ti mismo.
Manuel Fdez-Galiano


miércoles, 14 de agosto de 2013

SONRISAS SON ROSAS

Foto realizada por Manu Fer-Galiano

Hablo carpe diem, escribo en latín;
pienso en esos labios de color carmín.
Escucho el latir, huelo una canción,
si mi rima rima, si es en tu renglón.

Si amor es amor, dejo que suceda.
Sus rosas son risas, plantas de jardín,
aroma a café. Despierta a mi veda,

desayuno veras, no quiero ver fin.

Manuel Fdez-Galiano Amorós

miércoles, 24 de julio de 2013

ASERTIVIDAD



Imágenes creadas por @CastroResina (twitter)

VERANEARTE



Tumbado bajo la sombrilla; un merecido descanso,

contemplo el cielo junto con la mejor compañía.

Manuel Fernández-Galiano

miércoles, 5 de junio de 2013

HOMENAJE A LORCA


EMIGRANTE

Tierra tan sólo. Tierra.
El pobre hijo troyano
que piensa, mientras ve las
nocturnas velas sobre
el surco que abandona,
estéril por patriotas
corruptos por deshonra:
“Tierra, tan solo tierra.”

No merece mirar
atrás, sentir la pena.
Nada se te ha olvidado,
certero caminante,
que Troya está vencida
y tú has de fundar Roma:
haz del valor tu espada
forjada con sudor
y no olvides el íntimo
curioso niño azar.

Sus lágrimas esbozan
“tierra tan solo, tierra.”

ORÍGENES

Tierra tan sólo. Tierra.
No sé lo que murmuran por ahí,
tampoco les importa
el quién yo pueda ser
de dónde venga o cómo acabe todo:
mi historia no es más que la vuestra propia.
Todo empezó hace tiempo.
La original semilla germinó,
surgimos primitivos seres todos
hijos de no se sabe de qué madre,
del padre únicamente confusión.
Y el reloj avanza,
la sombra va llegando hasta su punto
álgido en el cual el hombre se presenta
como ser más importante de la tierra,
tierra, tan solo. Tierra.
No les preocupa andar en poluciones
toser los pesticidas, parir plásticos.
El mar tinta de negro nuestros labios
y sabe a puro crudo.


TIERRA Y VIDA

Tierra tan sólo. Tierra.
“¡Ah de la vida!... ¿Nadie me responde?”
Así empieza el soneto de mi savia
¿tirar hacia adónde?
Busco la sustancia,
intento hacerme fuerte.
Tengo la existencia,
pienso en hacer arte,
vivo en mis poemas,
-en memoria tenerte-
ésa que es mi esencia,
quiero inmortalizarte.
Con la fuerza del aliento
en el firme pavimento,
de la tierra, marco.
Aunque solo vea un barrio,
el barro está en guerra.
Historias de la jornada
que echan por tierra
la propia grava y nada.

Manuel Fernández-Galiano

lunes, 22 de abril de 2013

3º PUESTO EN CERTAMEN LITERARIO DE LA UAH



APUNTES DE CLASES
DE APUNTES



PRIMERA HORA
Grafitis de los versos de la Eneida.
Enseñanza por medio de los textos poéticos del latín.
El latín correcto es el de Roma.
-Hablo a mi compañero porque tengo dudas-
Pronunciar lo que está escrito.
Aspirar la hache está de moda.
Hay un poema de Catulo en la pantalla
en el que se ridiculiza esta tendencia.
La profesora mueve sus rojos labios
traduciendo el gracioso poema
-los alumnos ríen tímidamente-.
Llamada de atención sobre el alumno parlante y sobre mí.
Hay que volver a los autores clásicos
como Bruto; todo se basa en la lógica,
la importancia reside en la inventio
-yo invento hasta en mis apuntes-.
Pido una hoja y sonrío,
-a ver si me compro unos folios-.
Asianistas que usan metáforas,
sentencias, refranes y juegos de palabras.
Todo un artificio, vaya, pura palabrería.
Cicerón encabezaba este grupo,
más bien se quedaba a medio camino en estilo.
Estudiaron latín algunos,
porque el latín se hablaba fatal.
Totum revolutum,
“limpia, fija y da esplendor”.
Aplica la razón lingüística.
Más papista que el Papa era Bruto.
Ya lo decía Catulo: “uno habla como es”,
“ha hablado muy bien lingua sua”,
¡pronuncia como es debido, canalla!
Está el habla que ladra.
-Miro el reloj, veo la hora, a ver si se acaba ya-
Las madres se preocupan de cómo habla su hijo,
que no están bombardeadas por las novedades lingüísticas.
Sabor romano:
en resumen, aticistas o asianistas.
Dialéctica embutida.
Lope de Vega con el habla de negros.
¿Sabe alguien quién es Aulo Gelio?
-ni Cristo- ¡Qué mal!
Debate entre pugna de antiguos o modernos.
Él era el más erudito de todos,
entre corchetes: tenía una memoria de elefante.
Narrar una muerte como quien va a por un café en la uni,
este era Draco.
Cicerón nos permite llorar por sus palabras
-no sé qué preferiría yo-.
Oigo la palabra furor y me acuerdo del programa…
-¡cómo me aburro!-
“Para terminar la primera hora de hoy”

SEGUNDA HORA
Cambiamos de aula a una más pequeña
-le he quitado el sitio a una pobre guiri por error-
sentadas enfrente se hallan tres chicas
porque no hay suficientes mesas
-esto parece una cita-.
¿Cómo vamos a reconstruir una lengua
si no sabemos cómo se habla?
Solución: latín vulgar.
Primero está el latín clásico clásico
y luego el postclásico.
-Mi compañera bebe un zumo con pajita,
creo que me pone morritos-.
¿Pajita es con jota, no?
-Qué sexy está la profesora con esa pose de dama,
apoyada con un brazo sobre la mesa-.
San Gerónimo era ciceroniano ¡A la Hoguera!
- Tole habla ¡y no me oigo los pensamientos por su culpa!-
La profesora me mira mientras explica,
si supiera que estoy en verdad en las nubes...
La Macarro debe de estar muerta, está pálida,
no parpadea, tampoco suelta su portátil.
Concepto platónico de la belleza: limpieza,
como los chorros del oro hay que estar.
Hermoso: tener cinco kilos de más.
-La italiana guapa estornuda-
Los niños de 9 años no saben leer,
menos aún leer el Quijote.
Que no se os vaya de la cabeza:
el bilingüismo se dio durante mucho tiempo.
Columera fue el primer productor de Jerez del que tenemos noticias.
Carrus se incorpora al latín cuando se inventa el carro
-¡Claro, tiene lógica!-
Avulgaramiento del latín:
oyes oyes; yo naduve naduve naduve.
¡Por la pureza del latín!
"Descansito para comer"

APUNTES DE LITERATURA GRECOLATINA
"Nos imaginamos a Propercio como un poeta nocturno, 
que con la cabeza apuntando al cielo
mantenía un cigarro en los labios 
en busca de inspiración."

APUNTES DE UNA TUTORÍA
Mientras dos compañeros hablan por Whatsapp,
la profesora charla con una alumna sus dudas,
nadie atiende, porque no son horas
-qué ganas de echarse una siesta-.
Una alumna se levanta y se marcha.
Power está muy perdida, no sabe ni en qué trabaja.
La profesora suelta un chiste y se ríe ella sola.
-¿Qué copias?- nada Tole, estoy dando rienda suelta a la imaginación.
Saludos a la otra punta de la mesa.
Macarro empieza con su ráfaga de dudas
-esto va a ser interminable-.
No miremos tanto, ¡no no no!
Los cuadros de la virgen del Aula Nebrija dan mal rollo.
Me pregunto por qué habrá un espejo.
Desde mi competencia lingüística,
yo lo he oído: eso también vale.
Yo qué sé, le ponéis un nombre.
Son y 5 y terminamos a y cuarto -¡una polla!-
La Friki es más pedante que otra cosa,
-se lo decimos con cariño-.
Un libro sobre enanos: distracción.
Cada loco con su tema.
Sánchez con pose de erudito.
Locuciones escogidas al azar.
Canella es canela en catalán
-bueno, los hay que se apellidan Romero-.
Diccionario de la RAE del 89, bien
¿y qué pasaba en esa fecha?
Figurado es transición semántica.
¡Ay qué gracia!
Un resumen es un resumen, no una conclusión.
En resumen, se concluye la tutoría.

APUNTES DEL MUSEO DE ARQUEOLOGÍA
De lo que venimos hoy a tratar
epigrafía, numismática,
soportes pétreos.
Primera parte de la visita.
-alguno ya resopla-
Gorros de Papá Noel en la cabeza.
Cerámicas romanas.
Casa de Baco.
Diferentes textos, mismo soporte: piedra hincada.
Si queréis acercaros un poquito, con cuidado.
Aquí veis un ejemplo.
-Esto no hay quien lo lea-
Poco más, es la introducción general.
¿Alguna pregunta? 
-Sí ¿los baños?-
Las muchachas cuchichean sobre el guía.
Sa-tur-ni-no ¿vale?
-yo no veo nada, pero vale-
Se hacían para recordar al difunto:
la idea del olvido les daba pánico a los romanos.
Hay inscripciones que nadie las ha descifrado
-eso es porque no lo ha leído el Abuelo
(también conocido como Sotiello, un crack)-.
Nadie moría con 68, se moría con 30, 40, 50...
-¿Qué ha dicho? 
-Que nos movemos por fin.
Un mosaico nos puede parecer un cómic moderno.
Alguien se ha dejado la tele en la sala puesta.
Y aquí concluye nuestra visita.

DÍA EN EL TEATRO
No se vive el igual el teatro
cuando estás de espectador
que cuando eres tú el que lo representa,
el que le da vida.

Comenzó la apocalíptica mañana,
un veintiuno de diciembre.
En el ambiente muchos nervios.
Maquillaje, ropajes, cruces y un bombín.
Espejos y luces de camerino.

Yo recito mi guión
-parece que estuviera rezando-
mientras me cambio de ropa y me transformo en mi alter ego.
Todos están haciendo lo mismo.
¡Cuánto barullo! -Amparo por ahí en medio-

Una vez todos cambiados,
la cosa va cogiendo forma
-esto ya va en serio-.
Realizamos los últimos ensayos.
Luces de colores, música y cambios de escena,
todo rápido, porque el tiempo pasa deprisa.

No nos hemos dado cuenta y ya se oyen voces
de espectadores que esperan a entrar al teatro,
seleccionar su asiento y esperar tranquilamente.

Unas emotivas palabras de Elena
provocan emoción y alguna lágrima en nosotros.
Nos damos ánimo. Chocamos las manos. Somos un equipo.

Comienza la función.
Todo sale como estaba previsto.
La música suena, las luces lucen, los actores actúan.
“La señora es buena... ¡a la porra!”
“Ramo de flores tristes... ¡Dios mío qué tormento!”
-El público está disfrutando, se nota en el ambiente-.
“¡Qué curioso y qué coincidencia! Pero yo no lo recuerdo”.
“¡El trabajo regenera al hombre! ¿Qué pasa en Cádiz?
Yo respeto todos los fanatismos... ¡Simeón Julepe!”
“¿Me estás amenazando deliberadamente con esa escoba? 
¿Y qué tipo de tienda?” -Stella actúa sexy,
con una trompeta de Armstrong de fondo-.
“La piedad, Marat, es patrimonio de los privilegiados...
La Revolución habrá triunfado”.

Termina la función. Saludamos al público como es debido.
Todo ha pasado tan deprisa. Y eso es bueno.
Saludamos fuera a los que han venido a vernos.
¡Lo hemos conseguido! -todos nos dan la enhorabuena-.

Las sensaciones son de felicidad, de orgullo,
de haber soltado adrenalina,
porque todo ha salido genial.
¡Cuántas emociones en un mismo día!
Esa sensación nos embriaga a todos,
y desde luego,
ha sido como echar un polvo.

EL TEATRO DE LA VIDA
Existe un truco para caer
y levantarte en este sueño
sin tener que tropezarte con la piedra:
la vida
que me enseña y he aprendido.
Y que es como el teatro mismo.

BREVE Y ADMIRABLE
Que unas veces miramos sin ver
y otras vemos sin mirar.
Presten atención:
las oportunidades se escapan.
Los momentos pasan monumentos.

LA VIDA TAMBIÉN ES LO QUE NO ES VIDA
Todo son palabras feas,
nunca me salen las cosas como quiero.
Puedo disfrutar de la incomodidad,
las pelis malas,
los chistes sin gracia,
follar a medias,
que me echen el humo a la cara.
Quiero viajar en el tren apretado.
Tengo ganas de andar largas distancias para volver a casa.
Me apetece estudiar en época de exámenes,
madrugar un domingo,
ir a clase un lunes.
Quiero aceptar un trabajo donde me paguen poco
y resignarme pensando "es lo que hay".
Llegar a casa imaginando lo que me apetece de comer
y encontrarme algo completamente diferente.
En fin,
la vida también es lo que no es vida.

DEL TEATRO APRENDÍ
Y es que manejando luces
-imitando a un técnico en el tema-
de mis andanzas universitarias
algo vislumbré.
Yo sencillamente presté mi ayuda
y ésta volvió a mí,
volvió un poema al tiempo,
cuando al fin lo entendí
                                       todo.

Todos quieren ver

la luz al final del túnel,
pero no se han parado
                                    a pensar
que cuanto más te acercas al foco
menos ves lo que hay
                                   detrás.
¿Más oscuridad? ¿Más gruta?
¿Nuevas lejanas luces?

De cerca el faro te ciega,

de lejos es tu salida.
En el teatro, como en la vida,
la luz ilumina la escena,
hace posible la actuación.

Tras los focos nos observan

ojos que miran con ilusión,
pero ahí arriba nos ciega 
el frontal,
     la luz,
    el foco.