viernes, 29 de marzo de 2013

ESCALERA, RUINA Y UNAS GAFAS VERDES

El refugio de una noche amena
entre escaleras ruinas y unas gafas verdes.
El desperfecto perfecto de una post-velada.
Domingo de mañana bohemia.
Las sillas pierden su utilidad.
El viento sopla.
Arropado por personas 
que piensan, crean, reflexionan.
Dovela de la estructura arquitectónica.
Post-domingo pre-velada.
Échale una foto al tema.


Manuel Fdez-Galiano

EL COMIENZO

Él caminaba por la vida de puntillas, haciendo daño como los cardos verdes que a priori solo hieren; que, a primera vista, solo se observa su puntiaguda forma de ser y que al acariciar te hace sentir cosquillas.

Ella se ocultaba, pese a su color rojo visible, entre la espesura de la gente, como la flor del jardín entre la hierba.

Están cerca, pero no se ven ni se conocen, sin embargo, respiran el mismo aire.

Aquél domingo postvelada soplaba el relente, se comenzaron a hacer más visibles. Empezó a cambiar su suerte.


Manuel Fdez-Galiano

miércoles, 27 de marzo de 2013

LLUEVE EN MADRID

La lluvia en Madrid provoca inundaciones.
Se crea un mar de
(verdes, negros, rojos... todos los colores;
con estampados de animales,
de corazones, de lunares y a cuadros;
más grandes, más pequeños)
horteras telas impermeables.
El nivel me llega por la cabeza.
Y es peligroso porque no te ahogas,
pero algunas están rotas
-asoman las varillas-
y las señoras no las saben manejar.
Además,
nadar en este maremágnum
no es tarea fácil, más bien, difícil.
Esquivo a la gente a contracorriente.
Por eso yo prefiero mojarme
y sentir la lluvia en mi cabeza,
haciéndole un favor al mundo.
Luego los encuentras
varados en la orilla de una papelera,
muertos -y es una pena-.
Así que no, gracias, no compro
paraguas a la salida de la renfe.

Manuel Fdez-Galiano

PERDIDO

Qué tendrán estos laureles
que me dan tanto sueño.



Manuel Fdez-Galiano

viernes, 8 de marzo de 2013

ESTADO DE DESÁNIMO

Las distancias se hacen más largas
la gravedad más pesada,
las penas pesan toneladas.
Pero yo lo que tengo es vaguería.
No me apetece que me apetezca nada.
Quiero estar sentado con la mirada perdida
en la nada del todo.
Empanado a mi bola
o escuchando buena música.
Aquí, no allí.
Y nada más.
Eso es todo.


Manuel Fernández-Galiano Amorós

DÍA A DÍA



improVIDAr;

improVISAr es de ricos.


Manuel Fernández-Galiano Amorós