miércoles, 20 de julio de 2016

MENTORES

Camino por la calle bajo la luna llena,
entre escombros de libros y polvo en la basura,
suenan mares de fondo a kilómetros por hora:
es la música del barrio y su baile es mi sombra.

Camino con paso certero hacia mi ansiada plaza,
donde poder regozarme de felicidad y enseñanza,
donde contar mis experiencias y aprender de las suyas;
quiero crear notas de amor por la nostalgia.

Caminando entre lobos me encontré a dos mentores
que me contaron su historia y me inspiraron.
El renacimiento de Sixto Rodríguez 
y la venganza de Charlie Parker.

Parker me enseñó que en el sendero opositor
muchas veces te verás hundido,
pero no hay que caer con fuerza sino levantarse
con aún más ánimo y practicar para ser el mejor.

De Rodríguez aprendí de su silencio,
que tarde o temprano te llega el reconocimiento;
nunca es tarde para la esperanza.
Pero mientras tanto, debo trabajar con mis manos.

Mientras busque mi meta,
debo seguir manchándome de tiza y sudor
en este eterno montón de duro trigo
que es la educación.

Manu Fer-Galiano