CAMINOS

Todos los cuentos que nos contaban de pequeños
tenían un camino corto y uno largo.

El corto, denotado por su pronta naturaleza
y la vaguedad de sus curvas.
El largo, alabado por sus múltiples piedras,
por sus altos y peligrosos puentes,
ríos crecidos que no tenían nombre,
con el que se llegaba tarde.

Y aquí estoy yo recorriendo mi camino.
Ni soy caperucita ni un lobo,
ni tortuga ni liebre,
ni correcaminos ni coyote,
pero elegí ser opositor,
porque los caminos cortos 
llevan siempre a finales tristes. 


Manu Fer-Galiano
Rafael Olbinski


Manu Fernández-Galiano