LOCAMENTE LIBRES

Y al final todo empieza cuando el final acaba,
como un año que no acaba sino empieza,
como celebrar una entrada más que una salida,
como sentir la nada vacía más que el todo lleno.

Amor, amor gritado en versos llenos de finito,
sin miedo a las paredes y las galaxias postreras,
con suspiros que más que sacar llenan el alma,
con lágrimas que no duelen sino limpian pupilas,
libélulas que pululan locamente libres, lúcidas.



Manu Fer-Galiano

Manu Fernández-Galiano