EL POETA PIDE MORIR A VIVA VOZ

La oscuridad te da un endecasílabo,
en el silencio necio de la noche,
en el sonido nítido que abroche
el frío del abrigo fugitivo.

La inmensidad te ofrece un verso altivo,
escucha su canción y sin reproche,
como la lluvia repica en el coche,
escribe en el vaho gris que estás vivo.

Cuántas veces no sirven los papeles
fugaces como las ondas sonoras,
para dejar por testigo las pieles.

Quisiera yo vivir en los laureles,
estando presente en todas las horas;
morir a viva voz por si me dueles.

Manu Fer-Galiano.



Manu Fernández-Galiano