jueves, 30 de enero de 2014

ANDO PERDIDO POR ELLA



Ni Floris, ni Jarifa,
ni Belisa, ni Gloris,
ni mucho menos Lesbia
me podrán apartar de mi ciudad.

Cuando recorro sus calles
con la luna a mi espalda
y al frente una farola,
en el cielo está la duda.
¿Izquierda o derecha?
Subir y bajar
es lo que me cuesta.

Gracias a tus laberintos
huí de la policía,
gracias a tus bocacalles
me comí más de una multa.

Cuántas veces
he besado sus bocas
de metro, perla amarga.
Y sin embargo,
me bastaría con un beso
de tus labios.

Madrid,
que vienes pisando fuerte,
con tacones,
que ellas se aparten,
que voy a preferirte.



Manuel Fernández-Galiano Amorós