sábado, 11 de enero de 2014

SAFO

Ella entra en el portal,
tan blanca como Andrómeda.
Como la seda se va;
mi mente piensa en ella,
recuerda ya unos versos,
desde la oscura sombra
imagina mi cabeza.
La necesito tanto
como el café su aroma,
la noche su silencio,
rebelado en palabras.
Susúrrame al oído
y ven conmigo Safo.


Manuel Fernández-Galiano Amorós